La Conquista de Querétaro, “La Leyenda Dorada”

Cuenta la leyenda que en el año de 1531 se llevo a cabo la conquista y la fundación de Querétaro, la cual se consumo en medio de una batalla muy singular.

Un indio de raza otomí cuyo origen fue el pueblo de Nopala, cercano a Jilotepec, acabó por convertirse en pieza muy importante para que los conquistadores españoles pudiesen lograr su objetivo.

Conín fue su nombre y como era un excelente comerciante y negociador, viajaba con mucha frecuencia a la zona denominada “La Cañada”. En este sitio se asentaban tribus chichimecas que recibían a Conín como un amigo entregándole pieles de animales a cambio de sal y granos.

En el año de 1529, Conín y un grupo de familias otomíes decidieron asentarse en la comarca cercana a la La Cañada y como en ese sitio había muchas peñas le llamaron “Queréndaro”, que en un lenguaje frasco significa “Lugar donde hay peñas”.

Cuando Don Hernán Pérez de Bocanegra regresó de Michoacán, estaba acompañado de un religioso franciscano que tenía la encomienda de catequizar a la región, aprovecharon las dotes diplomáticas de Conín, el cual fue convertido al catolicismo y bautizado con el nombre español de Fernando de Tapia.

Este hombre fue el encargado de convencer a las tribus otomíes de la región de Jilotepec para que aliarán con Conín y de esta manera la ayudaran en la complicada tarea de conquistar y catequizar a los pobladores chichimecas de “La Cañada”.

El ejército conquistador, ahora comandado por Fernando de Tapia el indio Conín, partió de San Juan del Río el 23 de Julio de 1531 y acampó en el Cerro Colorado el cual se encuentra cerca del Valle de Querétaro. Desde ese lugar Fernando de Tapia envió emisarios para que se entrevistaran con el Cacique de los Chichimecas don Juan Bautista Criado.

Al otro día regresaron al Campamento los emisarios acompañados de representantes del Cacique Chichimeca. Una vez en el parlamento, recordó que el sometimiento sería pacífico, pero para demostrar la fuerza de los dos grupos se llevaría a cabo un combate en el cual pelearía el mismo número de hombres, sin armas, cuerpo a cuerpo, usando solamente los brazos, los pies y la boca.

El 25 de Julio de 1531 al amanecer se dio inicio a la batalla, los dos grupos lucharon durante todo el día y al atardecer aún no había vencedor. Los españoles al darse cuenta de la superioridad de los Chichimecas y al encontrarse ellos en inferioridad, comenzaron a pedir apoyo invocando al Santo Patrono Señor Santiago, en ese momento el cielo se oscureció, se eclipsó el sol, salieron las estrellas y apareció en el cielo una cruz y al lado de esta cruz se podía observar al Apóstol Santiago montando en un brioso caballo. Al ver esa imagen los Chichimecas se rindieron.

Desde ese momento, la ciudad ha llevado el nombre de la muy noble y leal ciudad de Santiago de Querétaro. En el escudo de la ciudad se puede observar un ovalo en cuyo centro se ve una cruz, teniendo a su lado al Apóstol Santiago a caballo y en el cuartel superior se puede ver al Sol poniéndose y el cielo cubierto de estrellas.

Querétaro es el nombre que los españoles le dieron a la antigua ciudad de Queréndaro.

La Leyenda Dorada