El pueblo mágico donde hay elotes gigantes

Han pasado siglos desde que empezaron a nacer elotes gigantes en un pequeño poblado campesino del estado de Nayarit, conocido como Jala. Los más longevos del pueblo comentan que las mazorcas llegaron a tener hasta 60 centímetros de largo, todas ellas repletas de dientes grandes y amarillos.

Así lo da a conocer un artículo de la revista México Desconocido que se refiere a esta peculiar localidad del occidente del país.

En el texto se señala que desde que iniciaron a surgir los campos de maíz en la zona, se buscó una razón para explicar el inusual tamaño de los elotes y los habitantes la atribuyeron a un milagro de su patrona, la Virgen de la Asunción, quien por su postura con brazos abiertos permitió tal longitud de las mazorcas.

De igual modo, el medio indica que otras personas creen que el distintivo de los elotes se debe a que, en 1870, hizo erupción el volcán Ceboruco, dispersando sus cenizas y lava en Jala.

En tiempos recientes, agrónomos con especialización en el maíz han analizado las mazorcas, intentando reproducirlas fuera de esta localidad, sin embargo, los resultados de estos esfuerzos han sido infructuosos.

Se ha descubierto, entonces, que los elotes gigantes de Jala solo se dan en este punto del mundo, y si bien no se puede afirmar científicamente que el agigantamiento se originó luego de la erupción de 1870, sí se ha reconocido que existe una relación entre dicho crecimiento atípico con las características volcánicas del terreno, en combinación con el microclima del lugar.

Actualmente, la planta del maíz en Jala llega a medir hasta cinco metros y el elote hasta 60 centímetros, aunque en los últimos años su longitud se ha reducido para estandarizarse en 45, aún así, sigue siendo el más alto de todos.

Además del distintivo de su tamaño, su sabor dulce es otras de las características sobresalientes del maíz de Jala.