El contrato de los Oscar’s

Aunque muchos sean capaces de pagar lo que sea, los Oscar’s no pueden ser vendidos ni subastados, debido a un contrato que el portador debe firmar con la Academia.

Fue hasta el año de 1950 que la Academia de Artes Cinematográficas impuso una medida para evitar la venta del tan prestigioso premio.

En el contrato se estípula que los ganadores deben ofrecérselo a la Academia por un dólar, ya en caso de que la Academia rechace dicha oferta, el actor está autorizado para realizar su venta.

En caso de que la Academia acepte el trato, pero el ganador se niega a aceptarla, la institución tiene el respaldo de quedarse con la estatuilla sin ningún costo; así viene indicado en el contrato.

Dicha medida fue gracias a los casos de Michael jackson, David Copperfield y Orson Welles, quienes compraron el premio por cantidades exhorbitantes.

Michael Jackson pago en el año 1999, la cantidad de 1.54 millones de dólares para poder hacerse del Oscar de la película “Lo que el viento se llevo” del año 1940.

El reconocido mago David Copperfield, en el año 2003, compró la estatuilla que consiguió el actor Michael Curtiz por la película “Casablanca” del año 1944, por la cuantiosa cantidad de 232 mil dólares.

El último caso es del cineasta Orson Welles, cuya familia vendió su estatuilla por la cantidad de 861, 542 dólares, el 20 de diciembre del 2011. Aunque ya en esa fecha, los Oscars ya tenían un contrato para evitar su venta; tras la venta hubo una demanda en la que la corte dictaminó que el guionista nunca había firmado ningún acuerdo con la Academia. Orson Welles ganó el Oscar como mejor guión original de la película “Ciudadano Kane”.