Con tan solo 21 años, Alejandro Rugama es un queretano con pasión por lo desconocido y ganas de observar lo que muchas veces está escondido frente a nosotros, al salir de la preparatoria Alejandro ya sabía bien qué es lo que quería hacer.

Después de vivir durante algunos meses en una comunidad de Estados Unidos rodeado de personas de diferentes nacionalidades, Alejandro encontró un amor por las etnias asiáticas y esas culturas a las que muchas personas prefieren ignorar, es por eso que decidió viajar al otro lado del mundo para mostrarnos la cultura que se oculta en los países orientales.

Alejandro tiene dos proyectos entre manos, el primero es un vlog en el que nos muestra parte de su viaje, la gente que conoce, sus accidentes, sus problemas y por supuesto, la peculiar gastronomía de los países asiáticos, cuya dieta en ocasiones incluye ranas, ratas y hasta perros. El otro es un proyecto fotográfico en el que nos mostrará la belleza de las tribus étnicas del sudeste asiático y que podremos conocer una vez Alejandro haya terminado su expedición.

En entrevista con Alejandro, nos contó un poco de su aventura y nos confesó, entre otras cosas, la gran pasión que siente por explorar lo desconocido y como desde pequeño ha sentido un gran interés por conocer la historia de vida de otras personas y algún día ser como el mismísimo Indiana Jones, algo que por lo que vemos en sus videos, está sacando adelante con facilidad.

La barrera del idioma es un problema difícil de superar cuando se viaja a otro país, especialmente cuando se viaja a zonas de dificil acceso en medio de Asia, pero afortunadamente un smartphone puede hacer las veces de intermediario y ayudar a traducir algunas palabras o frases. A pesar de esto, ya sea por variaciones en los dialectos, acentos o formas diferentes de hablar, incluso el traductor resulta inutil muchas veces por lo que Alejandro se ha visto obligado a comunicarse con señas y ocasionalmente con un poco de inglés. Por fortuna, la amabilidad y paciencia de los locales le ha ayudado a mantener su sonrisa durante toda su travesía, conocer gente nueva y explorar lugares y culturas que pocos se atreven.

«A veces tienes días increíbles y a veces son terribles»

Por supuesto, no todo es miel sobre hojuelas en un viaje de esta naturaleza y en ocasiones cosas malas ocurren, ya sea un accidente en la moto, un error en el cajero comiéndose el dinero de la semana o incluso sufrir de acoso sexual en las calles, algo que Alejandro nos muestra con total sinceridad en sus videos, pero siempre con una sonrisa. Alejandro prefiere concentrarse en las cosas buenas, la gente que le tiende una mano o le da un lugar donde dormir, una persona desinteresada que le da una pequeña fortuna en tiempo de crisis o hasta una pareja de desconocidos que lo invitan a su boda y bailan con él al ritmo de Los Ángeles Azules.

La comida también tiene sus altibajos cuando se viaja a zonas tan remotas y Alejandro ha probado toda una serie de manjares que en otras partes del mundo podrían incluso ser mal vistos, por ejemplo, carne de perro y de rata, aunque en estos momentos su dieta se basa en fideos y arroz.

La primera parada de Alejandro fue Vietnam, donde salió en búsqueda de los Red Dao, una minoría étnica que lo recibió con los brazos abiertos y donde conoció a Su, una mujer que le permitió quedarse en su casa durante unos días mientras aprendía más sobre su cultura.

También se integró en algunas comunidades y se atrevió a visitar una tribu Aka, donde fue totalmente rechazado, los niños pequeños huyeron de él y los adultos se negaron a tomarse fotos por miedo a que la cámara les robara el alma, algo que no impidió que Alejandro nos hablara un poco más de ellos y nos mostrara un poco de su estilo de vida.

«Comprendo mejor a las mujeres en cuanto al acoso»

Después de Vietnam, la aventura llevó a Alejandro a Laos, donde descubrió un poco la forma en que las mujeres sufren el acoso en el resto del mundo. Debido a que en este país predomina la religión budista, la reencarnación es vista como algo lógico y hay una mayor apertura con las personas homosexuales o trans, pues consideran que pueden ser mujeres reencarnadas en el cuerpo de un hombre o viceversa.

Durante su estancia en Laos, Alejandro sufrió de acoso por parte de algunos ‘catois’ (personas trans), sintiendo una gran incomodidad que lo hizo reflexionar sobre la forma en que las mujeres se sienten en su día a día.

Entre los retos que ha tenido que enfrentar destaca también la despedida de su motocicleta, ‘Pizpireta’, la cual lo ha acompañado en su travesía desde el comienzo pero que tuvo que vender pues no puede llevarla consigo a Birmania, su siguiente destino.

Ahora Alejandro se dirigirá a Birmania, pero su aventura aún está lejos de terminar pues aún le falta por visitar India, donde tratará de explorar la tribu de los Padaung y después conocer más tribus étnicas que habitan en Nepal, Bangladesh y Pakistán.

Orgullosamente queretano

Alejandro es un joven queretano que aspira a ser un cineasta y se siente feliz de poder compartir su trabajo con el mundo, especialmente con la ciudad que lo vio crecer. Además, nos confesó que lo que más extraña de nuestra ciudad son su familia y amigos, y por supuesto, unas buenas gorditas del mercado de la Cruz.

Si quieres mantenerte al tanto de las aventuras de Alejandro suscríbete a su canal de youtube y síguelo en su instagram, donde nos comparte fotos e historias de esos lugares que pocos se atreven a explorar.

Bajo estas líneas puedes ver algunas de las fotografías de Alejandro en su travesía al otro lado del mundo.