Cuando la Alameda fue un Zoológico

Cuando la Alameda fue un Zoológico

Hace algunas décadas, como parte de la ‘modernización’ de la ciudad, se intentó crear en La Alameda un zoológico, pero se dice, que los animales del lugar estaban en total descuido, sin alimento, sin agua, había poco personal al servicio tanto de los animales como de los visitantes, y por lo tanto los pasillos estaban sucios y en muy malas condiciones.

A poco tiempo de su apertura, iban familias y niños a ver a los animales pero no fue mucha la viabilidad que mostraba, por lo que poco a poco se fue quedando sin visitantes.

Vecinos de las casa aledañas, incluso del barrio del San Francisquito, se quejaban del mal olor que había en el ambiente y algunas veces hasta del ruido de que los animales hacían.

Uno de estos casos que ha sido contando por muchas generaciones en Querétaro, es que, a finales de los 70’s, tenían un oso en este zoológico y en las noches o durante la madrugada soltaba rugidos muy fuertes que le sacó varios sustos a las personas que pasaban por ahí o que ya estaban en sus casas tratando de dormir.

Una noche, alguien que rondaba la alameda por afuera y ya con poca gente en la calle, se confundió (error visual) y vio como el famoso oso que se encontraba ahí, pudo escaparse por el barandal del zoológico por lo que rápidamente alertó a los guardias y los guardias alertaron a los vecinos y los vecinos alertaron a todo lo que era en ese entonces un pequeño Querétaro.

Obviamente la gente se encontraba asustada esa noche de que no fueran a encontrar el oso y éste ‘hiciera de las suyas’ o lastimara a alguien.

Por suerte y para tranquilidad de todos, pudieron darse cuenta que el oso seguía adentro del zoológico y que todo fue una confusión.

Hay muchas versiones acerca de esta pequeña historia, algunos dicen que fue un borracho quien comenzó a gritar que el oso se había escapado, otros dicen que fue el vigilante quien confundió al oso con algo que estaba colgado en los barandales…. en fin, un susto seguro sí se llevaron los vecinos del lugar un buen rato de su madrugada.

Quedan pocos testimonios de lo que fue el zoológico, como la imagen que aquí te mostramos pero sin duda ha sido de esas leyendas queretanas que aunque el zoológico no funcionó como esperaban, todos debemos conocer como parte de la historia de nuestro estado.