El proyecto Habesha le darán la oportunidad a dos jóvenes sirios de continuar sus estudios universitarios en el estado de Querétaro. Hazem Sharif y Zain Alí llegaran en Agosto a Querétaro, Hazem estudiará administración en el ITESM y Zain continuará su carrera de Arquitectura en la Anáhuac, si quieres leer la historia completa da click aquí: Estudiantes Sirios.

Siguiendo adelante con esto, ahora te contaremos las historias de estos dos estudiantes que han vivido en carne propia el terror de la guerra civil que azota su país desde hace ya 6 años.

Empezaremos con Hazem Sharif; es originario de Derik, una ciudad al noreste de Siria casi en la frontera con Iraq, tiene un total de 13 hermanos y hermanas. En el año 2011 comenzó sus estudios en Deir Az-Zur, sin embargo tuvo que transferirse debido a como se estaba viendo empeorado el ambiente en general.

Para el 31 de Septiembre del 2013 dejó Siria y con esto, sus estudios, su trabajo y a la mayoría de sus hermanos y hermanas. Tomó esta decisión por el deterioro de la economía, preocupaciones por seguridad y la falta de oportunidades trabajar, estudiar o hacer cualquier otra actividad fuera de la guerra.

Pero no se fue tan lejos de casa, ya que pudo cruzar casi sin ninguna complicación la frontera para establecerse en Iraq, donde durante un año se dedicó a trabajar en un hotel, a lavar la loza del restaurante; gracias a su esfuerzo logró ascender a recepcionista, Sharif habla a la perfección inglés, árabe, así como dos variedades del dialecto kurdo. Al poco tiempo encontró una oportunidad laboral en la agencia humanitaria francesa, ACTED, donde trabaja, en el campo de refugiados de Domiz, administrado por la Alta Comisaria de Naciones Unidas para los Refugiados.

Hazem quiere tener su propia empresa, es por eso que quiere estudiar la carrera de Administración de Proyectos, y encontró una enorme oportunidad de retomar sus estudios gracias al Proyecto Habesha. Hazem quiere hacer una compañía que se dedique a promover el entendimiento y la promoción de imágenes de culturas lejanas, especialmente las de Siria y México.

Desde que le echo un ojo a México empezó a desarrollar ideas para lograr algunos proyectos que logren mostrar a la población de Siria e Iraq las caras positivas de México, y por supuesto darle a conocer a todos los mexicanos otras realidades de la sociedad de su país.

En estos momentos Hazem está empeñado en lograr dominar el español y nos deja una reflexión de todo lo que él ha tenido que vivir. «Si no hay guerra no tengo necesidad de dejar mi país, pero cuando dejas tu hogar, dejas tu país, dejas tus sueños; sólo puedes tener esperanza de encontrar una situación buena”.

Ahora, conozcamos un poco de la historia de Zain Alabadin Ali; este joven nacido en 1992 nació en la ciudad de Alepo, creció en un ambiente multiétnico y multiconfesional. Una vez iniciado el conflicto bélico se vio obligado a desplazarse al interior de su país para huir de la violencia, sin embargo, parecía que la guerra lo seguía por lo que tuvo que abandonar Siria y refugiarse en Beirut.

Antes de que se iniciará la guerra en junio del 2012, Zain vivía una vida «normal», iba a la universidad para estudiar su carrera en el área de ciencias médicas, esto a pesar de que su verdadera pasión era la arquitectura. Una vez que inició el conflicto la familia de seis miembros se mudó a Mary’a, un pueblo a las afueras de Alepo.

Logran encontrar refugio en la casa de su abuelo materno, pero un día se presentó a la puerta el Ejército Libre Sirio, donde buscaban reclutar a todos los jóvenes de la región para la guerra. De no ser porque su familia logró esconderlo de gran manera probablemente Zain estaría en la guerra.

Después de esta visita del Ejército Libre Sirio viajó a Beirut, donde encontró un trabajo de mensajero para una empresa de envíos donde trabaja cerca de 10 horas al día por un salario horrible. Tras estar un mes en estas condiciones empezó a trabajar como voluntario para el Comité Internacional de Rescate apoyando en las tareas de alivio a refugiados en el campo de Shatila.

Zaino quiere estudiar arquitectura porque tiene un objetivo claro. “Porque eso es lo que necesitará mi país. Creo que trabajaré en el siguiente gobierno para reconstruir.” Más allá de esto, para él es una necesidad vital continuar aprendiendo; es por esto que se ha dedicado a aprender inglés y francés así como tener experiencia en el área médica,  en radio y televisión gracias a lo que aprendió con su padre. Zain tiene gran entusiasmo y esperanza en aprovechar la oportunidad que ofrece nuestro país para reanudar su vida.

Con información de Proyecto Habesha.