En una reunión con jóvenes de diferentes países, el Papa Franciscocondeno a la prostitución y a las personas que suelen recurrir a sus servicios, a quienes calificó de criminales.

El pontífice pidió a las personas que suelen pagar por tener relaciones sexuales que dejen esta costumbre “porque se convierte en un criminal. No es hacer el amor, es torturar a una mujer”.

Reconocio que está práctica es muy común y que incluso en Italia “el 90 por ciento de los clientes son bautizados, católicos. Y son muchos”.

Durante su mensaje, el líder de la iglesia católica pidió a los jóvenes no espantarse de los tatuajes nunca, puesto que éstos son “más bien una señal de pertenencia”.

[Con información de SDP noticias]