El Batallón de San Patricio

Hoy es 17 de marzo, fecha en la que se celebra a San Patricio, el santo patrono de los irlandeses, y aunque puede ser una fiesta extranjera de una tierra muy lejana, es una fiesta que tiene gran historia en suelo mexicano.

La historia comienza con un joven irlandés de nombre John Riley. un soldado que pelea para el ejército norteamericano en la guerra contra México, sin embargo, John, así como muchos de sus compañeros irlandeses y europeos, era católico, y por ende, alguien de poca confianza para muchos militares estadounidenses, que los evitaban por creer que podían simpatizar más con la causa mexicana que con la de estados unidos por ser de la misma religión que los enemigos.

Los malos tratos para muchos católicos, y principalmente, para los irlandeses, hicieron que muchos quisieran cambiarse de bando, entre ellos Riley, quien, estando en la ciudad de Matamoros, no volvió a su campamento, sino que se enlistó  en las filas enemigas. Creando, con los demás desertores, el batallón de San Patricio, en honor al santo patrono de Irlanda.

Este es el primer batallón grande creado de desertores en la historia del ejército de Estados Unidos.

Los “San Patricios” fueron unos de los batallones más fuertes en la guerra con los estadounidenses. Su bandera  estaba conformada por un fondo verde, de un lado había un arpa dorada y las palabras “Erin Go Bragh” que significan “Irlanda por siempre”. El otro lado se conformaba por una imagen de San Patricio.

Monterrey y Angostura fueron las batallas en donde aquél batallón de extranjeros demostró su excelencia y valor frente a los invasores estadounidenses, rechazando los ataques por la toma de la ciudad regia y repeliendo a los enemigos en Angostura, provocando severas pérdidas, tanto humanas como materiales, al ejército de Estados Unidos. Destacándose como un batallón de artillería en estas dos batallas. El batallón cambió a ser de infantería por órdenes del General Santa Anna.

Sin embargo y a pesar de la valentía de los migrantes, la guerra no favorecía a las fuerzas mexicanas, cada vez más acorraladas. Los San Patricios ahora debían de pelear en la batalla de Churubusco, en donde repelieron con valentía y distinción, junto con varios batallones mexicanos, y al mando de los generales Manuel Rincón y Pedro María Anaya. Rechazaron la ofensiva enemiga al grado de no poder continuar porque ya no había municiones, sin embargo, al izar la bandera blanca en señal de rendición, El capitán Patrick Dalton, de los San Patricios, la tiró para seguir peleando, aunque fuera inútil, el convento había caído.  Cuando el general Twiggs entró al patio del convento, exigiendo a los soldados mexicanos que entregaran las armas, la pólvora y el parque, el General Anaya se le enfrentó, diciendo: “Si hubiera parque, no estaría usted aquí.”

El fin del batallón llegó con el fin de la guerra y la toma de la Ciudad de México por parte de los Estados Unidos. A los desertores que habían cambiado de bando después de la declaración de guerra fueron ahorcados en masa al izarse la bandera de Estados Unidos en el Castillo de Chapultepec. Los desertores que pertenecían al ejército estadounidense antes de la declaración, Riley entre ellos, fueron azotados cincuenta veces y marcados con la letra ‘D’ de ‘desertores’.  Así terminaba el batallón de San Patricio.

El futuro de los supervivientes es incierto, se dice que John Riley se fue a Veracruz, en donde murió bajo el nombre de Juan Reley el 31 de agosto de 1850 y en donde su acata de defunción fue descubierta en la catedral de la ciudad.

“en la heroica ciudad de Veracruz, en treinta y uno de agosto de mil ochocientos cincuenta. Yo Don Ignacio José Jiménez, cura propio de esta parroquia, título la Asunción de Nuestra Señora, di sepultura eclesiástica en el cementerio general al cuerpo de Juan Reley, de cuarenta y cinco años de edad, natural de Irlanda, soltero, se ignora los padres y murió de resultas de embriaguez, sin sacramentos y lo firmé”.

Entre los homenajes que se hacen a estos hombres, hay un monumento dedicado a ellos en la Plaza San Jacinto, en la colonia San Ángel de la Ciudad de México, en el que se dispuso una placa conmemorativa del Batallón. Esta placa lista los nombres de 71 miembros del batallón, 48 de los cuales eran irlandeses y 13 alemanes. En la cámara de diputados, el nombre del Batallón de San Patricio esta escrito en letras de oro junto a otros héroes patrios. También es conmemorado el 12 de septiembre y el 17 de marzo por nosotros lo mexicanos.

El día de San Patricio si ha de significar algo para nosotros, en donde se recuerda a héroes que lucharon contra el ejército invasor en un tiempo lejano y en busca de buenos tratos.