La propuesta más conocida del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, es la construcción de un muro en la frontera mexicana.

Sin importar lo criticado que ha sido o la polémica que ha causado, es un hecho que el proyecto podría ser una realidad.

Incluso antes de las elecciones, el estudio arquitectónico de Guadalajara, 3.14, ha imaginado cómo será el muro del futuro mandatario.

El profesor de Francés y Estudios Literarios Francófonos en la Universidad de Connecticut, Hassanaly Ladha, un musulmán preocupado ante la victoria de Trump, le propuso a Leonardo Díaz Borioli, director creativo del estudio 3.14, que ideara un muro que además fuera una prisión.

«Trump nunca ha pedido que el muro tenga una prisión, pero decidimos caricaturizar dos diferentes políticas públicas en una sola: el muro y la expulsión de los once millones de indocumentados», expresó el profesor.

Sobre el color rosa que usó en su diseño, señala que «ya que México pagará por el muro fronterizo, es justo que el país haga una contribución estética a él. En honor del renombrado arquitecto mexicano Luis Barragán, quien fue famoso por sus grandes paredes y colores brillantes, la división imaginaria es rosa»

Este muro de color rosa tiene una extensión de más de 3 mil kilómetros, un grosor de 100 metros y una altura de cuatro pisos. Atraviesa toda la República Mexicana, desde el Pacífico hasta el Golfo de México, pasando por Tijuana y surcando el Río Bravo, que separa EE.UU de México.

El estudio arquitectónico señala que la construcción tendría un costo superior a los 30 mil millones de dólares y el proyecto demoraría alrededor de 16 años.

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