A 16 años de ‘El Chacal’ de Lomas

Este mes se cumplieron 16 años desde que se dieron uno de los hechos que más han sacudido Querétaro: La historia de quien es recordado como “El Chacal” de Lomas de Casablanca, que cometió 6 asesinatos en tan sólo dos días. Uno de los asesinos más recordados por el colectivo de la sociedad queretana.

La historia inició la madrugada del 4 de junio del 2000, en una escena que a primera vista parecía ser inocente. Dos hermanos, Rogelio y Raúl Álvarez Escobar, tomaban unas copas en su casa, ubicada en el número 605 de la calle 3 de la colonia Lomas de Casablanca.

El alcohol hizo lo suyo. La plática se convirtió en discusión, y la discusión en una verdadera pelea a gritos entre los hermanos. De acuerdo a las versiones obtenidas por los periodistas de la época, el punto de quiebre de la pelea fue cuando Raúl confesó a su hermano que había mantenido relaciones sexuales con su esposa.

Esto -irónicamente- calmó las cosas. Rogelio se tomó la noticia con calma. Calladamente, pidió que le confesara también quiénes sabían de la infidelidad. Poco sabía Raúl que su consanguíneo hacía en su mente una lista de muerte. Cuando Raúl terminó de decir los nombres, Rogelio sacó un arma y lo acribilló a balazos, terminándose las balas de su revólver.

Habiendo consumado el asesinato y aún cegado por los celos, Rogelio (quien había sido agente de seguridad pública del estado) se dirigió hasta la casa ubicada en la calle 11, número 614 de la misma colonia. Sin mediar palabra, abrió fuego contra su esposa, Inés González González. En la misma casa, disparó contra su suegra, Consuelo González Padilla, y su suegro, J. Guadalupe González Mendoza.

Con un conteo ya de cuatro muertos, Rogelio Álvarez Escobar salió de su domicilio. Viéndose sin vehículo y con la necesidad de huir al son de las patrullas que ya se oían a lo lejos -probablemente los vecinos ya habían reportado los
disparos- Rogelio paró a la primera persona que vio.

El joven infortunado fue Fernando López Mora, quien conducía un vehículo marca Volkswagen por la zona. Lo paró para exigirle que le diera su vehículo. Una vez hecha la transacción, decidió no dejarlo como testigo y también le dio muerte.

Este fallecido, que nada tenía que ver en aquella trágica historia familiar, era un joven abogado, actuario del Tribunal Superior de Justicia.

La policía llegó y no había rastro de Rogelio. Con cinco cuerpos, comenzaron las investigaciones.

No obstante, la cifra creció al día siguiente. En medio de la investigación, y sin levantar ninguna sospecha, Rogelio regresó a Lomas de Casablanca, donde asesinó a su cuñado (medio hermano de su esposa), Alfonso González Elías.

Este nuevo asesinato causó conmoción en la colonia. Conmocionados pero tranquilos porque la ráfaga de asesinatos parecía no haber sido más que un producto de celos, los habitantes comenzaron a temer que Rogelio empezara a matar “a diestra y siniestra”.

La policía, desconcertada por este nuevo homicidio -ya sumaron los seis- realizó un operativo nunca antes visto en la colonia. Las patrullas inundaron las calles y todos estaban alerta ante la más mínima señal de quien ya habían comenzado a apodar como “El Chacal de Lomas de Casablanca” o “El Seis Muertos”.

Rogelio fue detenido ese mismo día por la tarde. La Policía Federal Preventiva le dio alcance en la carretera a San Luis Potosí, donde fue arrestado sin necesidad de hacer un disparo. Sereno y callado como una tumba, fue trasladado al penal de San José el Alto (donde hasta ahora permanece), dispuesto a iniciar su proceso.

Dio inicio el proceso penal 163/2000 ante el Ministerio Público. Aceptó los aseisnatos y negó estar arrepentidoÁlvarez Escobar recibió una sentencia de 378 años de prisión, que fue reducida a 50, ya que en ese momento se prohibía dar penas de más de 50 años en el estado.

Pero su historia de sangre no termina ahí. En realidad, “El Seis Muertos” cometió 7 asesinatos.

“Es un psicópata”. Así sentenció el entonces procurador, Apolinar Ledesma, a Rogelio Álvarez, ya conocido por todos como “El Chacal”.

La afirmación del procurador resultó ser cierta, pues 4 años después de la noche que le destruyó la vida, “El Chacal” añadió un muerto más a su lista.

Frustrado tras cuatro años de prisión, ‘El Chacal’ planeaba, junto con otros, escapar de la prisión. Sus planes se descubrieron y tomó cartas en el asunto.

Una gran pelea estalló en el CERESO el 21 de octubre de ese año. En medio de los golpes entre los reos, un arma de fuego silenció todo. Efraín Cruz Barrera (otro ex-policía convicto) yacía en el suelo, muerto, con una herida de bala.

Juan Martín Granados Torres, procurador en ese año y hoy secretario de Gobierno, dijo desconocer la manera en la que el arma calibre .25 entró al penal.

Y nunca se supo.

Por ese asesinato, la condena de ‘El Chacal’ subió 45 años. En total, deberá purgar 95 años de prisión, por lo que es más que probable que la vida de ‘El Chacal’ termine recluido en San José el Alto.